05/10/2019
Hemos ido al río Lonia, y allí pudimos observar los grandes tesoros que estaban escondidos. Disfrutamos del aire libre y el honor de escuchar el silencio, paz y armonía. La primera actividad que nos propusieron fue buscar objetos en la naturaleza que nos transmitieran algo. Yo lo primero que cogí fue una hoja que de tan vieja que estaba podía ver a través de ella y me llamó bastante la atención ya que entre tantas hojas verdes e iguales, ella destacaba entre todas las otras. El segundo objeto que cogí fue una piedra que se encontraba a la orilla del río, de color oscuro y con un tacto liso y agradable, tenía una forma un poco rara y exquisita. El tercer objeto que encontré fue un pequeño palo que estaba metido entre 2 piedras en el río, lleno de musgo con un color verde intenso. Me llamó la atención mirarlo de cerca porque de lejos no se apreciaba lo bonito que era.
La segunda actividad que hicimos nos la propuso Celia. Trajo consigo un estetoscopio. Cada uno de los compañeros voluntariados tenían que escuchar lo que quisieran. Los 2 que me sorprendieron más fue Lucía y Xavi. Lucía decidió escuchar el árbol, con su imaginación nos dijo que se escuchaba como latidos de un corazón, algo que Xesús ya nos había comentado antes en clase sobre un niño que le pasara lo mismo. Xavi decidió escuchar lo que pasaba debajo de nuestros pies, en el suelo. Nos contó que allí abajo parecía haber vida por los movimientos que escuchó.
La tercera actividad la propuso Rebeca. Nos sentamos en un par de piedras gigantescas al lado del río y se puso a contar un cuento muy bonito con el sonido del agua de fondo. Xesús decidió que estuviéramos unos minutos en silencio para escuchar y también observar un poco todo lo que había a nuestro alrededor.
¿Qué conclusión saqué de esta pequeña excursión al río?
Hay que saber valorar más las maravillas que tenemos a nuestro alrededor. Que el sonido y la calma que transmite la naturaleza es algo que no tiene precio y no se puede comprar. Y que las cosas que para algunos pueden ser insignificantes , como puede ser la naturaleza, para los pequeños pueden llegar a ser únicas y extraordinarias.


