Noemí Pereira
Outono de 2020

Los baños del bosque se basan en una actividad, que consiste en realizar una visita a un bosque o un espacio natural sumergiéndose en él con los cinco sentidos, con el fin de obtener un bienestar para uno/a mismo/a o un beneficio para su salud. Su origen viene de Japón y el Extremo Oriente.
A nivel personal tuve el privilegio de poder experimentar esta técnica, y en un momento bastante oportuno, ya que a nivel emocional estaba algo bloqueada.
Es una experiencia única y cada persona la vivirá de una manera distinta y también uno mismo, creo que por muchas veces que se haga nunca va a ser igual a nivel emocional y sentimental.
Pero algo fundamental es vivirla con ganas y con la mente abierta, porque este tipo de actividades si se hacen con desgana no van a servir, no serán productivas y se perderá toda la esencia.
Hay que conectar con la naturaleza, sin prisa y prestando atención, es decir, dedicarle el tiempo necesario ya que el proceso lleva su tiempo; ya que, al principio puede parecer un poco abstracto todo pero cuando te paras, te sientas y no sólo paseas puede llegar a conectar y comunicarte con la naturaleza y otras especies.
En mi caso al principio me costó un poco la contaminación acústica, pero fue una experiencia muy bonita, productiva y que repetiría. Ya que, me ayudó realmente a mejorar el ánimo y liberar un poco el estrés en el que estaba sumergida.
Por último me gustaría apuntar que es algo que todas las personas deberíamos experimentar y hacerlo más veces en nuestra vida personal.



