La desconexión en la naturaleza.

Mª Elena Borges

Outono 2020

Gracias a esta pequeña excursión al rio Lonia, hemos podido desconectar con la ayuda de la naturaleza, centrándonos en los pequeños estímulos que más nos llamaban la atención, a la hora de despejar nuestras mentes y relajarnos. En mi caso hay varios estímulos que me llamaron la atención, el primero de todos fue el sonido que producían los pájaros, dado que al estar en silencio mi foco se dirigía hacia ellos. Este sonido me relajó bastante y me llevó a un estado de paz, como si estuviera yo sola con mis pensamientos y el resto de la clase no estuviera. Después de un tiempo, mi percepción cambió, debido a que comenzamos a movernos sobre la zona y empecé a notar otros sonidos, por ejemplo el que producía el río, en este sonido no me había percatado al principio, dado que me encontraba un poco lejos de él y al irme acercando, se fue escuchando mas nítidamente, y el sonido de los pájaros quedó en un segundo plano. Gracias a esto comencé a centrarme en el río en su totalidad, en el caudal que llevaba, la hojas que transportaba la corriente y hasta en la distinta variedad de piedras que poseía el río, esta sensación fue muy agradable e hizo que dejara de pensar en mi por unos momentos , para centrarme solo en lo que ocurría con respecto al río. Al acabar de observar el río, volvimos a la zona donde estábamos, para seguir hablando de lo que nos había llamado la atención, y justo una de mis compañeras, mencionó que lo que más la relajaba y le había llamado la atención eran las copas de los árboles contrastadas con el cielo, y gracias a ella me di cuenta que realmente era cierto y que era una sensación muy relajante y agradable y de la cual aunque siguiera indagando sobre la zona, no se me habría dado por mirar hacía arriba. 

Otra de las cosas que más me llamó la atención,  visualmente, fue el impacto que dejamos las personas en la naturaleza, dado que dañamos directa o indirectamente ecosistemas naturales con basura, nuevas tecnologías o arrasando zonas naturales para crear zonas residenciales. En esta ocasión, esta postura la vi reflejada, en la segunda foto, donde hay un catalogo de supermercado tirado por el suelo, teniendo bastantes papeleras alrededor o también como pudimos ver en un árbol, que un cable lo traspasaba entero, este hecho, me produjo una sensación de tristeza e impotencia. 

Como conclusión de esta salida, tengo que decir que me resultó muy satisfactoria, tanto por el hecho de dar clase en la naturaleza, como por poder relajarnos, fijándonos en los diversos elementos que nos rodean y que solemos pasar por alto en nuestro día a día. Por ello a mi me encantaría repetir la experiencia, aunque no sea en el mismo sitio y variemos de zonas y así poder explorar un poco mas de nuestra naturaleza aquí en Ourense.

Baños de bosque.

Noemí Pereira

Outono de 2020

Los baños del bosque se basan en una actividad, que consiste en  realizar una visita a un bosque o un espacio natural sumergiéndose en él con los cinco sentidos, ​ con el fin de obtener un bienestar para uno/a mismo/a o un beneficio para su salud. Su origen viene de Japón y el Extremo Oriente.

A nivel personal tuve el privilegio de poder experimentar esta técnica, y en un momento bastante oportuno, ya que a nivel emocional estaba algo bloqueada.

Es una experiencia única y cada persona la vivirá de una manera distinta y también uno mismo, creo que por muchas veces que se haga nunca va a ser igual a nivel emocional y sentimental.

Pero algo fundamental es vivirla con ganas y con la mente abierta, porque este tipo de actividades si se hacen con desgana no van a servir, no serán productivas y se perderá toda la esencia.

Hay que conectar con la naturaleza, sin prisa y prestando atención, es decir, dedicarle el tiempo necesario ya que el proceso lleva su tiempo; ya que, al principio puede parecer un poco abstracto todo pero cuando te paras, te sientas y no sólo paseas puede llegar a conectar y comunicarte con la naturaleza y otras especies.

En mi caso al principio me costó un poco la contaminación acústica, pero fue una experiencia muy bonita, productiva y que repetiría. Ya que, me ayudó realmente a mejorar el ánimo y liberar un poco el estrés en el que estaba sumergida.

Por último me gustaría apuntar que es algo que todas las personas deberíamos experimentar y hacerlo más veces en nuestra vida personal.

Escola no Río e Horta Escolar. Sandra González

Xuño de 2021

Sempre considerei que o contacto directo coa natureza, é preciso e vital en calquera entorno, actividade, etapa ou, momento. Camiñar polo monte, ás beiras do río, inspirar e respirar, escoitar o son da auga correr, os paxaros a repicar, sentir o aire na cara e, ulir ese característico cheiro (aínda cas máscaras) que teñen os carballos ou as herbas molladas, supón, para min, tranquilidade, desconexión, reflexión, aprendizaxe, liberdade e, un alento de aire fresco que axuda a seguir camiñando nesta vida frenética que nos caracteriza como sociedade. E en concreto, este ano, se temos en conta o contexto pandémico no que vivimos, o estrés que supuxo este a nivel académico e tamén, persoal, saír ás beiras do Loña fíxose, aínda, máis necesario, estabilizador e pracenteiro. Así mesmo, ter a posibilidade de deseñar, realizar e participar en diferentes actividades socioculturais neste eido nas que ademais, se podía poñer en valor e, coñecer a riqueza patrimonial, as testemuñas e o contexto social que rodeou e rodea ás beiras do Loña, demostra que para facer actividades no que a animación sociocultural se refire, non son precisos centos de recursos senón, coñecer, valorar e aprender no e sobre o entorno natural que nos rodea para así, favorecer o desfrute, a aprendizaxe e as experiencias sensoriais dxs participantes.

En canto á nosa participación na horta e charca do Portovello, no meu caso persoal, coñecía o traballo e os procesos a desenvolver nunha horta tradicional que pode haber en calquera casa do rural galego pero, nunca, traballara nunha horta en bancais, sen regos marcados para sementar ou, no clima característico da cidade de Ourense por exemplo. Así mesmo, nunca me parara a pensar nas posibilidades que podía ter o espazo dunha charca para a animación sociocultural e/ou, as habilidades que se poden adquirir traballando e deseñando unha zona como esta. Deste xeito ademais de descubrir outro tipo de horta e espazos que me parecen útiles, cómodos e axeitados non só para contextos urbanos se non tamén, para traballar en calquera tipo de actividade e/ou con calquera tipo de público en relación coa animación sociocultural, supuxo, para min, un proceso de aprendizaxe cooperativo, unha vía de escape das actividades docentes habituais e, poder aprender a través dos propios erros plantando, podando e sementando con consellos pero non imposicións ou restricións e, non importando tanto o resultado final como o proceso en si mesmo. Considero que unha vez aprendidos, vistos e descubertos estes recursos, se poden aplicar en moitas e futuras actividades que servirán para favorecer a participación activa de gran parte de calquera comunidade, a democracia cultural e as relacións sociais das persoas que participen.